45 trucos infalibles para ligartela

1. Pídele que baile. Si eres capaz de pedírselo en el momento oportuno y tras el entorno romántico necesario, no habrá nada más sencillo y eficaz.

2. En días de viento apártale su pelo rebelde de sus ojos y de su boca.

3. Cuando llegue de la calle, cruce la entrada suba las escaleras para encontrarse contigo, camina hacia ella, para verla lo antes posible.

4. Bésala en la línea que hay entre sus hombros cuando se dé la vuelta para dormir.

5. Ponle tu brazo alrededor cuando vayas a presentarle a tus amigos o tu familia.

6. Cógele su mano en momentos especiales… Bésala apasionadamente de vez en cuando (cómo besar, por si se te ha olvidado).

7. Llámala cuando te sientas triste.

8. Besa sus párpados.

9. Pídele una foto de cuando era niña.

10. Lávale desde su cabeza a los pies cuando estéis en una ducha.

11. Si ella llora al teléfono, ve corriendo a donde ella esté. Inmediatamente.
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Cómo conseguir el movil de una chica en 3 minutos

Tras haber hablado con una chica durante 3 o 4 minutos se suele decir:
- “OK , ha sido un placer, voy a volver con mis amigos”
En ese momento quedan un poco desconcertadas dado que están acostumbradas a que los hombres se “agarren” como lapas a ellas. Y lo lógico es que te devuelvan algo así como:
- Ha sido un placer también..
En ese momento, casi como dándote ya la vuelta y despedidos amablemente, te vuelves y le dices:
- “¡eih! ¿Tienes e-mail?”
Fijaros que el ¡eih! es como de sorpresa, de improvisación y el ¿tienes e-mail? no suena a ninguna amenza; ni tan siquiera se pide “Dame tu e-mail”.
Si ella dice “Sí”, hay que tomar un boli y un papel y contestarle:
- “Bien, ¿me lo puedes escribir?”
Fijaros que su “sí” debe interpretarse como una afirmación a que te lo va a dar. Y casi con toda la seguridad, en el 100% de los casos, te escribirá la dirección de su correo electrónico. La mayoría de las mujeres da su dirección de correo electrónico sin concederle mucha importancia, porque saben que pueden elegir más tarde no responder tu correo.
Cuando está escribiendo la dirección entra la segunda fase. Entonces hay que decirle:
- “Escríbeme tu número de teléfono también”.
Hazlo siguiendo ese orden. La razón es sencilla cuando tu le pides el e-mail ella corre pocos “riesgos”y seguro que piensa “Bien, se lo daré”. La posibilidad de no responder al correo que le mandes les hace pensar que tienen la sartén cogida por el mando, por tanto es algo que harán sin dudar o pensar. La magia de pedirles que te anoten su número de teléfono mientras ellas están a la mitad de escribirte el correo funciona casi con toda seguridad porque en esencia está en la psicología del comportamiento humano. La explicación es bien sencilla: ella mentalmente ya ha asumido “OK, te daré mi dirección de correo” y si cuando está a la mitad de anotarlo y le pides su teléfono, lo más natural es anotarlo también. Parecería estúpida si accede a darte su e-mail y no el teléfono ¿no?
Volvamos un poco más atrás. Puede darse el caso que la primera pregunta sea negativa:
- “No, no tengo correo electrónico”.
Quizás ello te da la oportunidad de bromear con cosas como ¿Tienes electricidad? ¿Cuando me paso a instalartela? Y reirte abiertamente con ella. Antes de que te responda le dices:
- “Bueno, OK, prefiero el correo, pero anótame tu teléfono?

Según el artículo original (en inglés): How To Get A Woman’s Phone Number And Email Address Within Three Minutes Of Meeting Her, el truco funciona y el relator asegura haber obtenido cientos de números de teléfonos personales de chicas con la que había entablado una breve conversación casual sin haber sido ni tan siquiera presentados. Nunca ninguna mujer le ha preguntado ¿Por qué razón he de darte mi e-mail o número de teléfono personal?

Lo más interesante del caso es que el truco apenas lleva dos o tres minutos. :)

10 reglas para conquistarla

1. Paciencia, uno paciencia, dos paciencia, tres paciencia… No des un paso en falso. Hay veces que todo va muy rápido- mejor-pero si notas el más mínimo problema o signo de rechazo, echa el freno y.. paciencia. Seducir es un arte.

2. Ternura. Consigue llegar a su vena tierna. Casi todas la tienen. Trabájala a conciencia. Muéstrate tierno y fuerte en una combinación que sa natural y en modo alguno que sea forzada. Recuerda la fórmula 3C: Comprensión, confianza y cariño… puede ayudar…

3. Diversión. Hazla pasárselo bien. Reir, divertirse, es la antesala de la seducción. Consigue despreocuparla de todo, lo que le preocupa, le hiere, o le inquieta… Pertúbala con la diversión. Cada mujer se divierte de una forma diferente. Aprende sus gustos o intenta sorprenderla.

4. Mide los pasos, siendo atrevido. Actúa progresivamente, paso a paso. Esto tiene que ver con la regla nº 1 paciencia. Si quieres cogerle la mano… ¿y por qué no le intentas leer la mano? Y ya está… la tienes… la mantienes?

5. Mírala ocasionalmente a los ojos. Mírala con seguridad y ternura. Miradas breves pero intensas. Hazlo románticamente…

6. Detalles y regalos son bienvenidos, siempre que el qué, cómo y cuándo.

7. Intenta ser encantador, pero no empalagoso. Para conquistar en el equlilibrio está la virtud. Sé encantador pero no te pases…

8. Que ella sea protagonista. No hables excesivamente de ti o de tus cosas, si logras que ella se abra hacía ti, te cuente sus cosas y su vida, será un gran paso..

9. Libérala, hazle sentir que estar contigo es como volar… Aprovecha cada minuto para hacerla sentir así.

10. Si falla todo, vuelve a intentarlo… pero sin presionar empalagosamente… Para conquistar a una mujer hace falta sutileza, e inteligencia amigo… Aunque a veces, el destino lo hace todo mucho más fácil…

Ligate a esa chica jugando

Ligar es un arte, pero incluso los artistas en esta materia no les viene mal una ayudita.

Cualquier sitio es bueno: un aeropuerto, una cafetería, una discoteca… Siempre que veas a una chica aburrida en algún sitio, esa es tu oportunidad. Proponle jugar un juego. Te ayudará a romper el hielo fácilmente.

Uno de los juegos para ligar más infalibles

* TU: – Pareces realmente aburrida ¿quieres que te enseñe a jugar un juego muy fácil?

Generalmente no estará muy predispuesta. Pero casi seguro la convencerás insistiéndole:

* TU: – Si ganas te invitaré a un café, y eso ya será una victoria para mi.

Lo lógico es que sonría y parezca todavía no muy convencida. Rápidamente hay que presentarle la sencillez del juego.

* TU: -Es muy sencillo. Te haré sólo 5 preguntas y para ganar me tendrás que contestar con una respuesta equivocada a las 5 preguntas.

Empezamos pues..

* TU: – ¿Dónde estamos?
* ELLA: – En la luna.
* TU: – ¡comprendido! – ¿Cuál es tu nombre?
* ELLA – Casimiro.
* TU: – Aunque no lo sé, voy a creer que me has dado una respuesta equivocada (y sonries). Siguiente pregunta: ¿ 1+ 1 =3?
* ELLA: – Sí.

Tras estas tres preguntas viene la parte más divertida… La siguiente hay que hacerla en un tono de voz que no parezca realmente una pregunta…

* TU: -¿Qué número de pregunta era la última?
* ELLA: – La 9.

Muchas chicas caen y dicen la “3″ con lo cual ya has ganado el juego. Pero las hay muy “despiertas” y que te obligarán hasta el final. Si ha respondido bien estará riéndose y pensando en que ya “te tiene”. En ese momento hay que formularle la última pregunta, pareciendo interesado y con otro tono de voz como si no fuera una pregunta de las de antes:

* TU: – En serio, ¿es la primera vez que juegas a este juego?
* ELLA: Sí (responderá casi con total probabilidad).

Por tanto, si contesta afirmativamente, ya tendrás la respuesta equivocada, con lo que habrás ganado el juego. No obstante, seguro que, como eres un caballero, le invitarás tú a tomar un café, aunque sea ella la que haya perdido…

Consejos para tener éxito en la primera cita

Ten un plan de apoyo. Si pensabas ir a la playa el tiempo puede cambiar, el sitio donde pensabas ir puede estar cerrado por obras de renovación, incluso tus entradas para un concierto no siempre te permiten acceder a él.. Por todas estas razones y otras muchas más… es muy útil tener un plan alternativo en mente, para el caso de que tu cita tome un rumbo inesperado.

Planifica una cita corta. Empieza con una sencilla cita de 1-2 horas. Si las cosas van bien, siempre podrás extender más tiempo la cita. Sin embargo, no hay nada peor que todo un día de cita planificado y a los cinco minutos darse cuenta de que no hay ningún futuro por delante.
Sé puntual. No hay mayor señal de falta de respeto (o de interés) que llegar tarde en tu primera cita. Obtén las direcciones con tiempo, llega temprano, y demuestra a tu cita que te importa él o ella y los planes que habéis hecho.

Vístete adecuadamente. Si habéis quedado para ir a un sitio algo especial… habla simpáticamente sobre el código de vestir que va a adoptar tu pareja. Poneros de acuerdo (o implemente adviértele cómo vas a ir tú). No hay nada más embarazoso si uno se presenta en traje formal y el otro en vaqueros.
Haz cumplidos, pero no te pases. Unas palabras amables hacen a todo el mundo sentirse especial, pero comentarios persistentes acerca del aspecto de la otra persona, su cuerpo, su personalidad, etc. quedan antiguas y pueden parecer desesperadas…

No te pases en la bebida… Unas pocas bebidas pueden ayudar a rebajar la tensión de la cita, pero no te creas que estás en una fiesta de antiguos colegas… Beber demasiado es probablemente sacar fuera aspectos de tu personalidad poco atractivos y que no te ayudarán en tus posibilidades.
Mantén un equilibrio entre lo que hables y escuches. Presta atención a la cantidad de tiempo que pasas hablando versus la que pasas escuchando. Si te desvías en una dirección que sea la de escuchar..
No hables de experiencias amorosas pasadas. Cosas como ” a mi ex le encantaba esto o lo otro..” Demuestran inseguridad y falta de tacto.

Deja para más adelante conversaciones profundas. Nuestro consejo es que no hables en tu primera cita de sexo, religión, política, desengaños, problemas personales… El objetivo es que el otro se lo pase bien. Y hacer reir a tu colega un montón. Diseña un plan para pasarlo bien y divertíos. La profundidades de la vida ya vendrán poco a poco.

Mas técnicas para ligar

Sé tú mismo/misma. Intentar ser algo que no eres no trae buenos resultados. Más tarde temprano saldrá a flote lo que llevas dentro. Sé sincero /sincera.

No te precipites. Espera el momento adecuado. Trabaja sin cesar, muévete… Pero no corras demasiado de prisa. Todo necesita tiempo. Unas frases que rompen el hielo, unas preguntas, unas risas, más tarde una mirada, más tarde… TIEMPO.

Ríete, desarrolla tu SENTIDO DEL HUMOR. El mejor amor necesita del sentido del humor… No es racional. Sonríe, ríe, déjate llevar… Hay que empezar jugando (nunca se sabe cómo se termina, ¡ojo!). Genera confianza en la persona que que gusta. Especialmente si no la conoces demasiado.

Si quieres conquistar a una persona, no hables de ti. Interésate por esa persona. Intenta saber cosas (no profundas) de la persona con la que quieres ligar. Averigua directamente todo lo que puedas, hazla hablar de sí misma, de lo que le gusta, de lo que opina… Cuando acabes tu primera pregunta, ten preparada otra pregunta… Haz preguntas interesantes, inteligentes… No adules. Muéstrate seguro.

Habla, comunícate. Cada palabra que digas y escuche, cada contestación será una barrera menos, entrarás un poco más en la persona que quieres conquistar. Tienes millones de palabras en los diccionarios…¡utilízalas!. Gesticula, pregunta, sonríe… mueve los labios, mira, abre las cejas, llévate las manos a la cabeza, ¡COMUNÍCATE…

Empieza por cosas intrascendentes… No caigas en la tentación de las conversaciones profundas. Trata de hacer sonreír a la persona que te gusta… Haz divertida la conversación… Intenta hacerla reír. ¡CUANTO más veces MEJOR! Lectura: un juego para ligar rápido: ¡un juego que funciona!
Si has logrado hacer reír a la persona que te gusta muchas veces, has dado un gran paso. Eso puede ser cosa de minutos, horas o días no te precipites, cada persona tiene su tiempo. Sé medidamente atrevido si ves que la persona que te gusta lo acepta.

Mírala brevemente a los ojos. Miradas un tanto furtivas y breves mientras hablas o ríes. Observa si es receptiva a estas miradas. Entras en otra fase. Lectura: Técnicas para mirar a los ojos.
El primer contacto físico debe hacerse de forma muy natural, espontánea mientras la persona que te gusta está riendo. No lo dejes para muy tarde. Debe ser pronto y breve. Una palmada, la mano, el brazo… Lo que te diga el momento más oportuno. …Y deja pasar algún tiempo antes de que llegue el segundo. No te precipìtes. (Lectura:Ligar: jugar con la distancia física).

Ya has hecho lo más difícil. Si has llegado hasta aquí, siendo sincero, divirtiendo y comunicándote sin problemas, podrás seducir. Sigue tu intuición. Tendrás información suficiente para no dar un paso en falso. Piensa en que tienes capacidad para rendir cada célula, cada poro de la piel de la persona que te gusta. Enhorabuena, adelante… Verás que llegado un punto, podrás comunicarte, sin decir una sola palabra!!!!

Mirale a los ojos y ligatela

Cada vez que nuestros ojos se encuentran con los de otra persona, aunque sea durante un segundo, enviamos un mensaje. Como el primer contacto es visual, es muy importante que estos mensajes sean positivos.

Este contacto visual debe ir acompañado por una sonrisa amable. La mirada al seducir no puede ser breve. Tampoco podemos permitir que las miradas largas duren demasiado. No es aconsejable para poder ligar.

El contacto visual deberá mantenerse el tiempo que necesitamos para pronunciar esta frase: “Hola. Te he visto”

Los buenos ligones sólo miran a los ojos. ¿Por qué?

* Al ligar, analizar de arriba abajo, provoca que una mujer se sienta menos persona.
* Unos pechos, un trasero, pueden llamar tu atención pero no pueden mantener una conversación contigo.

Aprenderos bien este primer paso porque esta es la principal arma de los buenos seductores al seducir.

Como ligar usando tu cuerpo

Técnicas para ligar usando el lenguaje corporal:

# Si te inclinas demasiado hacia la persona que acabas de conocer o invades su espacio personal, parecerás demasiado agresivo.
# Los brazos cruzados son una señal. Puede estar sonriendo pero si mantiene los brazos cruzados, lo mejor será que te vayas. Estás entrando en terreno peligroso.
# Su posición también te da información. Si se encoge, significa que le estás aburriendo.
# Si se cubre la boca mientras habla o si se toca la nariz despues de afirmar algo, tu interlocutor puede estar jugando con la verdad. Presta atención.

Trucos para ligar

Habla, no te cortes.

No escatimes hablar, es lo más importante para cualquier seductor. Sobre todo, y al principio, no hables de cosas profundas, ni difíciles, excepto que compruebes que la otra persona es una intelectual sin remedio. No hables de ti, o hazlo con mucha moderación y sentido del humor.


Sentido del Humor

Hazle reír, el humor es un buen afrodisiaco. Ríete de ti mismo.

Los piropos.

a) Personaliza el piropo. Dile algo hermoso que no pudieras decir a cualquiera.

b) Los piropos exagerados o que resultan poco sinceros son una proposición dudosa.¿Mi consejo? Sé honesto.Si no encuentras nada hermoso que decirle, no le digas nada.

c) Piropea sobre todo aquello que el dinero no pudiera comprar. No adules lo que lleva puesto una persona; háblale de cómo lo lleva puesto. Ten cuidado con los comentarios sobre sus joyas o su reloj, ya que puede pensar que estás mas interesado en su potencial económico que en otros aspectos más significativos.

Hacer ofertas que no se puedan rechazar

Nunca le des la oportunidad de decir no (para que no se mal acostumbre), ve haciendo las propuestas poco a poco, de forma que no las pueda rechazar.

Ocultar el juego

No enseñes todas las carta de tu baraja de una sola vez.

Suspense

Muestra al principio algo de indiferencia, pero hazte notar (nadie ama lo que ignora).

Hacerse indispensable

Hazte indispensable y luego quita de golpe todo el interés, cuando menos lo espere. Tras eso, aplica paulatinamente la regla anterior. “Hacerse indispensable. Más se saca de la dependencia que de la cortesía; el satisfecho vuelve inmediatamente la espalda a la fuente. La primera lección de la experiencia debe ser entretenerla, pero no satisfacerla; así se conserva la dependencia que los demás tienen; incluso la del Rey.” El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)

Romper el ritmo

Utiliza la técnica del estímulo intermitente: un día dale cuerda y toda la atención del mundo y al siguiente ninguna, así en forma alterna: atención-indiferencia. No lleves ritmo en nada de esto. “No obrar siempre igual. Así se confunde a los demás, especialmente si son competidores. No hay que obrar siempre de primera intención, pues nos captarán la rutina y se anticiparán y frustrarán las acciones. Tampoco hay que actuar siempre de segunda intención, pues entenderán la treta cuando se repita”. El Arte de la Prudencia (Baltasar Gracián)

Ser impredecible

Nunca mantengas un comportamiento predecible y siempre amable, tienes que ser cambiante e impredecible. “Confundir a los contrincantes significa actuar de tal manera que les impida mantener la mente en calma. Intenta varias maniobras según la oportunidad del momento, haciendo pensar al contrincante que ahora vas a hacer esto, después lo otro, y a continuación algo distinto, hasta que veas que empieza a estar desconcertado, y así ganar a voluntad”. El Libro de los Cinco Anillos (Miyamoto Musashi)

Misterio

Emplea cierto misterio (pero no te hagas el misterioso). A todos nos atrae el misterio, es bueno emplearlo.

Amagar una retirada

Cuando veas que empieza a mostrar interés simula una retirada y finge indiferencia. Este truco lo suelen emplear también ellas. La ausencia disminuye las pequeñas pasiones e inflama las grandes, al igual que el viento apaga una vela y atiza un fuego. M. de la Rochefoucauld.

Paciencia

Sé paciente, aprende a esperar y recoger la cosecha a su tiempo. Precipitarse puede llevarnos al fracaso. Hay que seguir los ritmos y los tiempos del amor.

No poner todos los huevos en la misma cesta.

Trabájate por lo menos dos o tres ligues a la vez, por si alguno te falla. Esto no es muy ético, pero es muy práctico, que le vamos a hacer.

Constancia

No desprecies ninguna ocasión, recuerda que todas las conquistas son horas vuelo que entran en tu currículum. Con un buen prestigio de seductor, las conquistas son más fáciles. “Hay que ingeniárselas, por encima de todo, para que cada una de nuestras acciones nos proporcionen fama de hombres grandes y de ingenio excelente”. El Príncipe (Maquiavelo)

Ser realista

Más vale conquista en mano que cien proyectos… A lo mejor nos es inalcanzable la persona de nuestros sueños, pero otra persona de buen ver si que es posible el seducirla.

Al final; el que la sigue, la consigue

Aplica la estadística: de cada cien intentos por lo menos diez tienen que ser un éxito. Con el tiempo, subirán los resultados.

Atrevimiento

Sé atrevido: si lo pensaste, hazlo. No le digas: “¿te puedo besar?” ¡Bésala! ¡Mejor arrepentirse de haberlo intentado que nunca haberse atrevido! “Creo que es mejor ser impetuoso que prudente, porque la fortuna es mujer, y se si desea dominarla, se puede ver que se deja conquistar por el audaz más que por aquellos que actúan fríamente.” El Príncipe (Maquiavelo)

Amante y bandido

Es mejor tener cierto punto de sinvergüenza o pícaro que pasar por un tonto. No ser empalagoso. En relación con las mujeres, tengo que decirte que no existe ninguna de nosotras que no prefiera un poco de trato áspero a una excesiva consideración. Ninon de Lenclos, cortesana.

Retirada

Cuando nada te resulte, aprende a perder y a retirarte a tiempo sustituyendo este contacto con algún nuevo proyecto. “Si puedes ganar la batalla, lucha; si no, retírate”. Mao Tse Tung (estrategia y táctica)

Para casados/as

Si eres un seductor casado, no recurras al viejo truco de que te llevas mal con su mujer. El seductor declara que es todo un éxito y su matrimonio perfecto, pero que ella tiene algo que ninguna tiene. También funciona con las seductoras casadas.

Ser humilde

IMPORTANTE: No presumas de conquistador. Con el tiempo entenderás el por qué de esta afirmación.

Romanticismo

Aparenta ser moderadamente romántico, pero nunca estúpidamente romántico. “Un hombre razonablemente enamorado puede actuar como un loco, pero no debería ni puede actuar como un idiota.” M. de la Rochefoucauld.

Cremas faciales naturales

Máscara de manzanilla 
cera de abeja 5 g
ácido esteárico 5 g
alcohol graso 5 g
lanolina 5 g
aceite de jojoba 25 g
infusión de manzanilla 5 c.c.
trietanolamina 2 gotas
1. Disolver a baño maría la cera, el ácido esteárico, el alcohol graso y la lanolina. Luego incorporar el aceite y mantener caliente.
2. Calentar la infusión de manzanilla y la trietanolamina. Incorporar lentamente la infusión al preparado anterior, sin dejar de batir. Es importante tener en
cuenta que la infusión se encuentre bien caliente, ya que de lo contrario al incorporarla al baño maría no se lograría una mezcla homogénea.
3. Dejar enfriar y envasar.
Aplicación:
Extender la crema sobre el rostro, cuello y escote.
Dejar actuar una hora y luego enjuagar con agua tibia.
Terminar de retirar la mascarilla pasando con un algodón un tónico refrescante: la misma infusión de manzanilla fría, agua de hamamelis,etc.
Características:
Acido esteárico: ácido graso orgánico, se utiliza como emulsionante.
Cera de abeja y lanolina: excipientes o vehículos de los principios activos.
Aceite de jojoba: combate la sequedad de la piel, suaviza y es rico en vitamina A, D Y F.
En este caso se utiliza con el fin de que forme una capa protectora en la superficie cutánea, evitando la
evaporación de la humedad de la piel.
Infusión de manzanilla: aporta humedad, y a la vez se utiliza como antiséptico y para aminorar la dilatación de los poros.
Trietanolamina: emulsionante sintético, que a diferencia de los demás, actúa en la fase acuosa favoreciendo la unión de esta con la fase lipídica.

Tratamiento facial 
Máscara de huevo y limón
Yema de huevo 1
Pulpa de un limón
Crema de nata y aceite de almendras
Nata líquida c/n
Aceite de almendras 6 gotas
Máscara de huevo y limón
1. Colocar en un bol la yema de huevo
2. Añadir la pulpa de limón
3. Mezclar hasta conseguir una pasta homogénea
Aplicación:
Aplicar desde el ángulo interno del ojo hacia el externo
Dejar actuar durante 30 minutos
Retirar con agua fría
Crema de nata y aceite de almendras:
Emulsionar los ingredientes
Aplicación:
Colocar luego de la máscara y de la misma forma
Realizar masajes circulares durante 3 minutos
Propiedades:
Huevo: contiene vitamina A que es antioxidante, vitamina B2 que repara el tejido y vitamina B12 que ayuda a desintoxicar.
Limón: rico en bioflavonoides que son antioxidantes que retrasan el deterioro del tejido y fortalecen los capilares.
Aceite de almendras: humecta, lubrica y suaviza. Rica en vitamina E.
Nata: el calcio ayuda a la regeneración de la piel y mantiene el equilibrio ácido alcalino.

Loción para después de afeitar 
alcohol de cereal 50 c.c.
aceite esencial de ciprés 30 gotas
agua de azahar 30 c.c.
glicerina 5 c.c.
gel neutro 15 c.c.
colorante verde
El aroma del ciprés es refrescante, masculino y delicioso. Con esta receta se obtendra una loción humectante y de exquisito aroma.
1. Solución alcohólica: Colocar en un frasco 50 c.c de alcohol de cereal. Agregar 30 gotas de aceite esencial de ciprés y batir bien.
2. Solución acuosa: Mezclar 30 c.c. de agua de azahar con 5 c.c. de glicerina (la glicerina funcionará como humectante de la piel)
3. Agregar a la preparación anterior 15 c.c de gel neutro que brindará consistencia a la loción para facilitar su colocación.
4. Mezclar la solución alcohólica y la acuosa batiendo bien. Si se desea, se puede agregar una gota de colorante verde.
5. Dejar reposar una semana antes de usar.
Esta loción es un excelente regalo, muy beneficiosa para la piel y de aroma delicioso.

Loción para pestañas 
Tiene la propiedad de fortalecer las pestañas.
Aceite de ricino 3 ml
Alcohol de cereal 1 ml
Agua de rosas 6 ml
1. Mezclar en un bol los ingredientes
2. Envasar
Aplicación:
Colocar una vez al día con un cepillo de pestañas o un hisopo, comenzando desde la raíz hacia las puntas y evitando que se filtre al interior del ojo.
Propiedades:
Aceite de ricino: fortalecedor capilar.Elimina restos de maquillaje y suaviza.
Alcohol: antiséptico
Agua de rosas: evita infecciones, otorga humedad y permite que la loción se desplace con más facilidad.

Masaje de cuello y cabeza

Colóquese de pie o de rodillas, de modo que enfrente la parte superior de la cabeza de la persona. Aplique una pequeña cantidad de aceite sobre los dedos, pero no lo extienda sobre el rostro. La superficie de la cara es muy reducida y necesita muy poco aceite;  bastan unas pocas gotas sobre los dedos. 

La forma más natural de iniciar el masaje de la cabeza es masajear la cara, comenzando por la parte superior de la frente y continuando sistemáticamente hacia el mentón; luego, seguir con las orejas, el cuello y finalmente el cuero cabelludo.

Recuerde que la estrella * no indica que un toque sea mejor que otro, sino que es parte del masaje breve que mencionamos en la página.

* 1 Por lo general, lo primero que hago es apoyar ligeramente las palmas sobre la frente de la persona, durante un momento. Cúbrala con los “talones” de la mano, dejando extendidos los dedos hacia las sienes. No aplique ninguna presión. Deténgase allí mientras sienta que le resulta cómodo: unos pocos segundos, medio minuto, lo que- sea. Concéntrese en sí mismo. Deje que la persona se acostumbre a su tacto.

 2 Comience a masajear la frente con las yemas de los pulgares. Primero divídala mentalmente en franjas horizontales de 1,5 cm de ancho. Luego, comenzando desde el centro de la frente junto al nacimiento del pelo, deslice ambos pulgares en direcciones opuestas siguiendo la franja superior. Presione con moderación. Use más o menos la misma intensidad que necesitaría para pegar una estampilla. Continúe el movimiento hasta llegar a  las sienes, un sitio sorprendentemente  sensible, y termine allí haciendo un  círculo de  1 ,5 cm de diámetro. Levante inmediatamente los pulgares, vuelva al centro de la  frente y comience con la segunda franja, moviendo nuevamente los pulgares desde el centro hacia los lados. Continúe trabajando en forma progresiva hacia abajo, cubriendo cada una de las franjas, terminando con la situada inmediatamente sobre las cejas. No olvide concluir cada movimiento con un pequeño círculo sobre las sienes -una rúbrica que no es estrictamente necesaria, pero que le sentará muy bien al que la recibe-.

* 3 El toque siguiente se aplica en el borde de las órbitas de los ojos. Primero, presione con las yemas de los índices el borde óseo de las cuencas, en la parte en que se conectan con la nariz. Comprima con fuerza durante un segundo. Luego levante los dedos y desplácelos alrededor de 1 centímetro a lo largo de la parte superior de cada borde y comprima de nuevo. La presión aplicada de esta manera es buena para los senos, y en este lugar en particular resulta mejor que la frotación.

Continúe de esta manera desplazando los dedos alrededor de 1 centímetro cada vez, hasta que llegue al extremo exterior del ojo (el más alejado de la nariz). Luego vuelva junto a la nariz y comience de nuevo, esta vez trabajando a lo largo de la parte inferior de la cuenca.

4 En seguida los ojos.

¿Averiguó al comienzo si la persona llevaba lentes de contacto? Si no lo hizo, éste es el momento de preguntárselo.

Pase ligeramente las yemas de los pulgares sobre los párpados cerrados. Comience junto ala nariz y deslícelos hacia los lados. Proceda con lentitud y ejerza un mínimo de presión que le permita sentir que el globo del ojo se mueve suavemente al pasar el dedo.

Hágalo tres veces, moviendo los pulgares en la misma dirección y levantándolos para volver al punto de comienzo cada vez.

* 5 Coloque ahora las yemas de los dedos índice y cordial a los lados de la nariz, un poco más abajo del borde de la cuenca donde comenzó el toque anterior. Presionando firmemente, deslice las puntas siguiendo el borde inferior de los pómulos, cruzando las mejillas en dirección a las orejas y volviéndose  luego hacia las sienes para realizar allí un círculo final. Los bordes inferiores de los pómulos, en el caso de que  haya olvidado su “geografía”, comienzan aproximadamente a la altura de las aletas de la nariz. Si presiona con firmeza y concentra su atención en el tacto, sus dedos encontrarán fácilmente la dirección que deben seguir . Aplique este toque dos veces por lo menos. La segunda vez deténgase un poco en los bordes de los pómulos, trabajando los músculos con un movimiento circular .

Haga que cada dedo se mueva en un círculo de 112 cm o menor, presionando con fuerza y sin levantarlo. Explore hacia adentro, sin prisa. Esta pequeña área es un centro de tensión facial. Un poco de trabajo extra en esta región tiene efectos de gran alcance. Con esto completa la cara. Deslice ahora suavemente los dedos hacia las orejas.

6 Las orejas siempre me han parecido una de las partes más curiosas del cuerpo y me resulta muy agradable recibir masajes en ellas. Presento a continuación una serie de formas de trabajarlas. La elección depende de cada cual. Le sugiero que las primeras veces no masajee ambas orejas al mismo tiempo.

A medida que adquiera práctica, encontrará que lo puede hacer sin dificultad.

Primero deslice las puntas de los dedos, en una y otra dirección sobre la parte posterior de la oreja, donde se conecta con la cabeza. Ejecute movimientos suaves y uniformes.

El paso siguiente consiste en seguir con el índice, suavemente, las cavidades naturales del interior de la oreja. Trabaje desde la periferia hacia el centro. Deténgase sólo cuando sienta que va a cerrar el conducto. Si hasta el momento ha trabajado en una sola oreja, repita el mismo procedimiento con la otra.

Finalmente, dígale a la persona que escuche los sonidos del interior de su cabeza y luego, con mucha lentitud y delicadeza, cierre los conductos de los oídos con las puntas de los dedos (cerciórese de que sean los dos, no serviría de nada obstruir uno solo). Manténgalos cerrados entre 15 y 30 segundos. Esto último no agrada a todo el mundo, pero a muchos le resulta una experiencia grata.

7 El toque siguiente le parecerá extraño y  puede que se sienta incómodo al aplicarlo.

No ofrece mayores complicaciones, sin embargo, y la persona experimentará una  sensación muy placentera. Con ambas palmas, cubra ligeramente el rostro con los talones de la mano en la frente y las puntas de los dedos sobre el mentón. Conserve las manos en esa posición durante un momento y luego hágalas resbalar suavemente hacia los lados,  pasando por encima de las orejas, hasta que los  dedos meñiques descansen sobre la mesa.

En seguida, presione con las manos, como si fuera a juntarlas. Cerciórese de que no cubran las  orejas. Encoja su cuerpo ligeramente y mantenga los codos hacia afuera de modo que le permitan hacer la mayor fuerza posible. Comience con una presión leve y luego auméntela gradualmente hasta que (a menos que tenga usted una fuerza descomunal) llegue un momento en que esté aplicando toda la presión que pueda. Luego disminúyala en forma igualmente gradual.

Después de aliviar la presión, mantenga las manos en la misma posición unos segundos antes de pasar al toque siguiente.

Es el momento de trasladarse al cuello.

8 Coloque ambas manos con las palmas hacia arriba y los dorsos pegados a la mesa bajo la nuca de la persona. Luego, curvando un poco los dedos, tamborilee sobre el cuello. Oprima con fuerza como si estuviera golpeando las teclas de un piano.

Recorra el cuello de arriba abajo, y la parte de la espalda (no será mucho) próxima a la espina dorsal que pueda cubrir cómodamente.

9 A continuación, ponga las manos bajo la nuca de la persona, levante la cabeza suavemente y vuélvala hacia la izquierda con lentitud, hasta que descanse cómodamente sobre su mano izquierda. Si advierte cierta resistencia o un intento de ayudar en el movimiento, pídale que suelte la cabeza como si fuera a dejarla caer sobre la mesa. Si después de esto todavía tiene problemas para relajarla, le ayudará levantarla y bajarla varias veces.

En seguida, haga girar lentamente el talón de la mano derecha sobre la parte superior del hombro, mientras sus dedos recorren primero el lado y luego la parte posterior del mismo, para continuar por la superior de la espalda hacia la espina dorsal; entonces, justo antes de alcanzarla, desvíese al cuello.

Continúe hasta que las puntas de los dedos lleguen al nacimiento  del pelo, luego vuelva la mano girando en 90° de manera que esta vez sus dedos queden apuntando hacia arriba, perpendiculares al cuello, y aplicando menor presión devuélvase recorriendo esta vez el lado del cuello. A continuación, moviéndose desde su base, cruce la parte superior del pecho directamente hacia  ” el hombro. Desde allí puede comenzar nuevamente el mismo toque sin detenerse. Repítalo tres o cuatro  veces.  Los dos toques siguientes se hacen también con la cabeza inclinada hacia un lado. Prefiero hacer los tres seguidos en el mismo sitio antes de volver la cabeza para trabajar en el otro costado.

10 Con la cabeza todavía vuelta hacia la izquierda, mueva lentamente los dedos de la mano derecha formando círculos de unos 2 cm de diámetro, sobre la parte posterior del cuello. Presione con firmeza. Trabaje esa zona hasta la línea del nacimiento del pelo. Luego, con mayor suavidad, haga los círculos al costado, volviendo hacia la  base. Cubra toda el área que va desde la parte inferior próxima a la oreja hasta la clavícula.

Repítalo otra vez.

11 Manteniendo la cabeza en la misma posición, localice con las puntas de los dedos de la mano derecha el borde óseo donde el cuello se une a la parte posterior del cráneo.

Mueva las puntas de los dedos describiendo pequeños círculos inmediatamente bajo este borde. Presione firmemente.

Palpará una especie de surco que se extiende horizontalmente a través del cuello. Sígalo con los extremos de los dedos.

Si tiene dificultades para hallar el lugar exacto, interrogue a la persona. Este toque produce una sensación de agrado que ella reconocerá inmediatamente una vez que usted haya localizado el sitio.

12 Termine su trabajo en el cuello levantando la cabeza del sujeto hacia adelante, lo más que pueda. Use ambas manos y realice un movimiento muy lento.

Notará cierta resistencia un poco antes, o poco después, de que el mentón toque el pecho. Deténgase un momento cuando haya llegado a este punto. Luego, con suavidad, empuje la cabeza hacia adelante un par de centímetros más. Vuelva la cabeza al punto anterior e inténtelo una o dos veces más. Si no basta un esfuerzo mínimo y delicado, vuelva la cabeza hacia atrás.

Cremas faciales naturales

Aceite nutritivo para el cabello
aceite de coco 100 c.c.
aceite esencial de Ylang ylang 30 gotas
1. Colocar 100 c.c. de aceite de coco en un bol con 100 c.c. de agua caliente hasta que tome estado líquido.
2. Agregar 30 gotas de aceite esencial de Ylang ylang y mezclar bien.
3. Colocar en envases para facilitar la aplicación.
El aceite nutritivo puede ser usado directamente sobre las puntas secas del cabello. Aplicar en pequeñas cantidades y no enjuagar. Se puede utilizar como baño de crema de la siguiente manera: mojar el cabello con agua tibia, colocar el producto cubrirlo con una taolla, dejar actuar 15 minutos y lavar normalmente.

Crema humectante facial 
1 banana pisada
1 cda. de miel líquida
1 yogur natural
1 huevo
1 cdta. de levadura
10 cdas. soperas de harina de avena
½ limón exprimido
¼ de sandía pisada
1 cdta. de benzoato de sodio
1. Colocar en un bols la banana y la sandía pisadas y el jugo de limón exprimido.
2. Incorporar lentamente la miel líquida, luego la levadura y unir todos los ingredientes.
3. Incorporar el huevo, el yogurt natural y mezclar suavemente.
4. Diluir con agua el benzoato de sodio y luego incorporarlo a la preparación.
5. Tamizada la harina de avena incorporarla a la preparación y mezclar hasta formar una pasta cremosa.
6. Envasar y conservar en la heladera.

Crema humectante para el rostro:
La función de las cremas humectantes es ayudar a mantener la humedad previniendo un envejecimiento prematuro.
Características de los componentes:
Banana: enriquece el preparado con potasio
Huevo: aporta proteínas, hierro, vitaminas B6, B12 y D
Levadura: contiene vitaminas y minerales
Harina de avena: su grano es rico en proteínas, hierro, potasio, fosfato, magnesio y silicio
El contenido de proteínas, vitaminas y minerales de todos los ingredientes nombrados ayudan a nutrir la piel, mejorar su estado y estimular la circulación.
Sandía: por su gran cantidad de agua hidrata la piel mejor que cualquier otra fruta.
Benzoato de sodio: actúa como conservante.
Limón: contiene vitamina C. Es un conservante natural que evite que la mezcla se oxide, es estimulante y antiséptico.
Yogur natural: procedente de la leche pura y sin aditivos artificiales
Miel: tiene un efecto humectante sobre la piel.

Emulsión de limpieza 
glicerina 25 c.c.
lanolina 5 g
jabón de glicerina 2 g
agua de rosas 25 c.c.
aceite de almendras 5 c.c.
agua destilada 50 c.c.
conservante universal 1 g
Para pieles de normales a grasas. Actúa limpiando la piel de células muertas y de suciedad que durante el día se adhiere a la misma. Se utiliza como el primer paso de todo tratamiento de higiene del rostro.
1. Colocar a baño maría la glicerina, la lanolina y el jabón hasta que se fundan. Sin retirar la preparación del fuego, agregar lentamente el aceite de almendra.
2. En otro recipiente calentar el agua destilada junto con el agua de rosas y el conservante. Incorporar esta mezcla a la preparación anterior. Batir hasta lograr un aspecto homogéneo y retirar del fuego.
3. Dejar enfriar la preparación y envasar.
Aplicación:
Utilizar en el rostro realizando movimientos circulares y friccionando suavemente en las zonas más afectadas (ej: filamentos seborreicos o puntos negros en la zona de la nariz).
Retirar la misma con abundante agua fría.
Colocar una crema adecuada al tipo de piel.
Indicaciones:
Evitar mantener la emulsión sobre la piel por más de tres minutos, ya que la resecaría demasiado.
Características:
Glicerina y lanolina: utilizados como excipientes.
Jabón: limpia la piel en profundidad.
Agua de rosas: contrae los poros y refresca la piel.
Aceite de almendra; es muy utilizado como demaquillante natural, humecta suaviza y lubrica la piel.
Agua destilada: otorga humedad.
Conservante universal: compuesto por nipagin y nipasol, ambos fungicidas y antibacterianos.

Masaje de manos

LA MANO

 Se necesita muy poco aceite para masajear la mano. Bastará lo que le haya quedado después de trabajar el brazo.

1 Ponga el dorso de la mano de la persona sobre su palma izquierda. Empuñe la derecha y masajee la palma con los nudillos describiendo pequeños círculos. Presione firmemente cubriendo toda la palma, sin tocar los dedos.

2 En seguida, trabaje la misma área utilizando las yemas de los pulgares. Sostenga la mano con los otros dedos y apriete firmemente con los pulgares, moviéndolos también en pequeños círculos. Sin embargo, esta vez continúe hacia el talón de la mano y, con mayor suavidad, cubra dos o tres centímetros de la muñeca.

¿Quiere intentar algo más complicado? Aplique este toque en la palma (sin llegar a la muñeca). mientras sostiene la mano de la siguiente manera.

Coloque la mano de la persona con la palma hacia arriba. Ponga el dedo meñique de la mano izquierda de usted entre el índice y el cordial de ella; el anular y el cordial de su mano izquierda entre el índice y el pulgar de ella; y su índice izquierdo en el otro lado del pulgar de ella. Al mismo tiempo coloque su meñique derecho entre el cordial y el anular de ella su anular derecho entre el anular y el meñique de ella. y su índice y cordial derechos al otro lado del meñique de ella.

¿Entendido?

Ahora empuje sus dedos lo más que pueda hacia el dorso y luego apóyelos con fuerza. ¿Nota el efecto? Si ha procedido correctamente. se encontrará con que ha doblado los dedos de la persona hacia atrás de manera que toda la superficie de la palma está extendida tensa como la membrana de un tambor. Manteniendo esta posición; trabaje las palmas con las puntas de los pulgares. Presione con fuerza y recorra con paciencia todas las pequeñas elevaciones y depresiones que encuentre. Como descubrirá usted mismo cuando reciba este toqué. el esfuerzo vale la pena.

3 Trabaje sobre el dorso de la mano con los extremos de los pulgares. Sea minucioso. Llegue hasta la muñeca cubriendo dos o tres centímetros de ella, fijándose especialmente en todos los huesos pequeños que sus pulgares encontrarán allí.

4 Para realizar este toque, necesitará algunas indicaciones sobre anatomía.

Sostenga la mano de la persona sobre su mano izquierda y estudie el dorso por un momento. Examine las líneas abultadas que corren casi a flor de piel y que van desde la base de la muñeca al primer nudillo de cada dedo. Estos son los tendones que usamos para extender los dedos. (Si le cuesta encontrarlos, observe sus propias manos mientras las extiende con fuerza hacia adelante y un poco hacia arriba. Este movimiento los hará más visibles. )

Deslice en forma lenta y sucesiva los extremos de los pulgares por cada una de las depresiones.

Recorra todo el camino que va desde la base de la muñeca hasta el borde carnoso entre los dedos. Use la suficiente presión como para que la persona distinga perfectamente las distintas depresiones, pero disminúyala al llegar al borde interdigital. Recorra cada presión una vez, usando el pulgar derecho para las dedos del mismo lado y el izquierdo para las restantes.

Si desea, puede terminar el toque con una nota de elegancia. Cada vez que el pulgar llegue al borde carnoso, presione desde abajo con el índice en el momento en que el pulgar haya recorrido todo el valle. En otras palabras, pellizque ligeramente la piel mientras los dedos se deslizan hasta perder el contacto. Mejorará mucho la sensación que produce un toque, ya de por sí agradable.

5 Aunque parezca un poco difícil al comienzo, este toque resulta muy sencillo cuando se le descubre la mafia.

Afirme la mano de la persona colocándola con la palma hacia abajo, de manera que los talones de sus manos ejerzan presión sobre el centro del dorso, y las puntas de sus dedos lo hagan desde abajo, situados sobre el centro de la palma. Procure que los talones de sus manos estén en contacto, y en el reverso también las puntas de sus dedos.

Presione con fuerza sobre la mano en ambas direcciones. Al mismo tiempo, deslice sus manos lentamente hacia los lados, deteniéndolas cuando lleguen a los bordes.

Aplíquelo tres veces.

6 Ahora masajee los dedos.

Apoye la mano de la persona con las palmas vueltas hacia abajo sobre su mano izquierda. Coja suavemente el dedo pulgar de ella entre su propio pulgar e índice, en la parte en que se une al resto de la mano. Resbale lentamente los dedos desde la base a la punta, imprimiéndoles al mismo tiempo un movimiento de tirabuzón con cierta fuerza. Termine de manera que sus dedos interrumpan el contacto.

Aplíquelo una vez en cada dedo.

7 Le sugiero lo siguiente para terminar el masaje de la mano.

Mantenga durante un minuto la mano de la persona entre las suyas. Cubra la mayor superficie que pueda. Quédese muy quieto, vuélvase hacia su interior y concéntrese en la respiración. Luego dirija nuevamente su atención a la mano y trate de que la energía de su respiración se trasmita a través de sus manos.

Cremas y productos naturales

Crema para estrías 
Crema base 100 g
arcilla de grano grueso 20g
Aceite de rosa mosqueta 20 cc
Extracto de aloe vera 10 cc
Aceite esencial de limón 20 gotas
1. Mezclar en un bol la crema base, el aceite de rosa mosqueta, el extracto de aloe vera y el aceite esencial de limón.
2. Incorporar lentemente la arcilla.
3. Envasar.
Aplicación:
Masajear la zona afectada realizando suaves movimientos circulares, de esta manera no sólo se exfolia la piel , sino que además se estimula la circulación y la absorción de los principios activos.
Retirar el excedente con un paño o enjuagar.
Características:
Crema base: es un producto neutro e inocuo apto para recibir los principios activos deseados y realizar un cosmético. Se trata del vehículo de todas las propiedades que se agregan.
Aceite de rosa mosqueta: es reconstituyente del tejido dañado, ayuda a una cicatrización lenta suavizando y lubricando la piel.
Extracto de aloe vera: hidrata y estimula el desarrollo de las células.
Aceite esencial de limón: reafirma, estimula la circulación revitalizando la piel, es cicatrizante y elimina células muertas colaborando con la acción exfoliante que queremos lograr en el producto.
Las estrías surgen a partir de la distensión de la piel como consecuencia de un adelgazamiento brusco después de un embarazo o de una dieta de acción
rápida. Por lo tanto se presentan como cicatrices de color blanco perlado provocadas por el estiramiento seguido de una brusca distención de la piel. Es posible evitarlas manteniendo la flexibilidad de la misma mediante la aplicación de cremas; sin embargo una vez instaladas, sólo se puede tratar de disimularlas exfoliando e hidratando la piel.

Talco para el cuerpo
harina de arroz 100 g
caolín 50 g
flores secas de lavanda 30 g
aceite esencial de rosas 10 gotas
El uso del talco es ideal para complementar con nuestra fragancia favorita ya que le otorga mayor persistencia y absorbe la humedad de la piel que altera el perfume.
1. Colocar en un recipiente 100 g de harina de arroz, luego agregar 50 g de caolín (que elimina impurezas y exccesos de grasitud)
2. Triturar flores de lavanda secas (son desodorante y antimicótica) e incoporarlaas a la preparación
3. Mezclar los componenetes con una cuchara de madera y agregar 10 gotas de aceite esencial de rosas evitando la formación de grumos.
4. Colocar en una bolsa por 24hs y envasar a gusto.

Tónico floral 
Agua de rosas 50 ml
Agua de azahar 50 ml
Aceite esencial de lavanda 20 gotas
Glicerina 5 ml
Es un tónico ideal para aplicarse por ejemplo después de una máscara ya que la piel puede necesitar ser refrescada, o en cualquier momento del día en que se sienta la cara tirante.
1. Colocar uno a uno los ingrdientes dentro del envase.
2. Tapar el envase y agitarlo para que todos los ingredientes se incorporen.
Propiedades:
Agua de rosas: contrae los poros y refresca la piel.
Agua de azahar: mantiene la flexibilidad de la piel y es descongestiva.
Aceite esencial de lavanda: ayuda a regenerar la piel dañada,desinflama y suaviza.
Glicerina: se disuelve en agua o alcohol, se utiliza para mantener la hidratación de la piel.

Tónico de pepino 
2 pepinos
40 c.c. de agua de azahar
60 gotas de extracto de hamamelis
1. Pelar los pepinos. Colocar la ralladura dentro de un paño fino y exprimir presionando el mismo con ambas manos.
2. Incorporar el agua de azahar y el extracto de hamamelis.
3. Envasar y colocar en la heladera.

Nota: El tónico de pepino es descongestivo por lo cual se utiliza en las pieles más sensibles, así como también para aliviar quemaduiras soalres. Por otro lado es astringente siendo ideal para pieles grasas.
El agua de azahar es igualmente descongestiva y sde obtiene a partir de la destilación de los capullos de azahar.
Y por último el extracto de hamamelos cuya acción es descongestiva, suvamente humectante y vaso constrictora.
Teniendo en cuenta las propiedades de los ingredientes, se trata de un tónico refrescante tanto para pieles sensibles como para pieles grasas.
El tónico puede aplicarse con un algodón o con pulbverizador, no solo en el rostro sino también en cualquier parte del cuerpo que tuviera que ser descongestionada.

Tónico hidronutritivo 
Agua de rosas 90 cc
Aceite de jojoba 30cc
Vitamina E 20 gotas o una cápsula
Aceite esencial de rosas 18 gotas
1. Colocar en un pulverizador el aceite y la vitamina E y agitar el envase.
2. Incorporar el agua de rosas y el aceite esencial y agitar nuevamente.
Aplicación:
Colocar en forma de bruma sobre el rostro y expandir con las manos, dejar que se absorva.
Aplicar en cualquier momento del día, en especial si
se siente la piel tirante.
Características:
Agua de rosas: muy utilizada como tónico ya que contrae los poros y refresca la piel.
Aceite de jojoba: rica en vitaminas A, D y F; combate la sequedad de la piel y retarda el envejecimiento.
Vitamina E: es liposoluble, es decir que se disuelve en medios grasos.Es antioxidante, lo que significa que impide la incidencia del oxígeno sobre las materias de fácil oxidación, evitando el deterioro de las células. Ayuda a retener la humedad y a producir células nuevas donde la piel ha sido dañada.
Aceite esencial de rosas: muy utlizado en pieles secas y envejecidas por su acción revitalizante y estimulante.
Nutrir la piel implica utilizar un producto que estimule la regeneración de las células y que a su vez mantenga la piel humectada de tal manera que ésta no
pierda agua. Con éste tónico es posible hidratar, nutrir y proteger la piel sin dejar un exceso de grasitud, gracias a una combinación en la que el agua de rosas se encuentra en mayor proporción que el aceite. Este producto formado por una fase lipídica y una fase acuosa actúa dejando la piel aterciopelada y protegida.

El Maquillaje de los Ojos

MAQUILLAJE DE LOS OJOS

                                   El maquillaje de los ojos es un aspecto muy importante en el contexto del maquillaje en general, pues los ojos, junto con la cejas, dan más expresividad y comunicabilidad que ninguna otra parte del rostro. Por tanto, el maquillaje debe ir orientado a acentuar esta viveza natural de que están dotados los ojos.

Los ojos perfectos:

Son aquellos cuya distancia entre el extremo interno y el extremo externo es dos veces el diámetro del iris.

Respecto a su situación horizontal en el rostro, el extremo externo del ojo debe estar ligeramente en sentido ascendente.

La separación ideal entre los ojos es aquella que equivale a la longitud del ojo. Si dividimos en tres partes iguales la longitud total entre los extremos de los dos ojos, las dos partes de los extremos corresponderían a los dos ojos y la parte central a la separación entre ellos. Estos datos son importantes, pues la función del maquillaje, entre otras cosas, es intentar corregir las diferencias que pueda haber respecto a estas medidas ideales, que raras veces encontraremos.

Masaje de espalda

Si trabaja sobre una mesa, sitúese junto a la cabecera. Si lo hace en el suelo, tiene dos posibilidades. Una es sentarse o arrodillarse junto a la cabeza de la persona y trabajar de la misma manera que en la mesa. La otra consiste en instalarse en cuclillas sobre los muslos de la persona.

 

 

He aquí la primera forma. De pie o sentado frente a la cabeza, coloque las palmas de las manos sobre la parte superior de la espalda con los dedos apuntando hacia la columna, haciendo que lleguen justo al lado de ella, sin cubrirla; como muchos de los toques de la espalda, resulta menos grato si los dedos se apoyan sobre la espina dorsal.

 

 

Deslice las manos hacia abajo todo lo largo de la espalda. Mantenga una presión firme, inclinándose hacia adelante para usar, dentro de lo posible, el peso de su cuerpo. Ejerza mayor presión todavía con las puntas de los dedos cuando palpen un pequeño surco a los lados de la columna. Procure que lo sigan sin disminuir la presión.

 

 

Separe las manos cuando se agache, al borde inferior de la columna, conduciéndolo, hacia los lados hasta tocar la mesa. Luego lentamente llévelas por los costados del torso hacia los hombros. Hágalo con fuerza, casi como si quisiera arrastrar el cuerpo de la persona; Antes de llegar a las axilas, deslice las manos hacia arriba hasta que se sitúen en la posición  inicial, listas para repetir el toque.

 

 

Una variación posible consiste encubrir las nalgas con las manos antes de llevarlas a los costados. En general, es una buena idea incluir las nalgas cuando se masajea la espalda.

 

 

Si está trabajando en el suelo y está en cuclillas sobre los muslos de la persona, comience con las manos colocadas sobre la parte inferior de la espalda, con los extremos de los dedos apuntando hacia la columna. Lleve las manos hacia arriba por la espalda, y sepárelas al llegar a la parte superior, de modo que cubran los omóplatos y bajen hacia la mesa para retornar por los costados. Mejor aún, haga que sus dedos sigan el contorno de los omóplatos cuando separe las manos. Ejerza mayor presión con las puntas de los dedos y encontrará un surco que puede seguir desde la columna hasta los mismos hombros.

 

 

Aplique el toque básico entre cuatro y seis veces y repítalo todas las veces que quiera entre los otros toques.

 

 

Ahora aplique la frotación alternada tal como lo hizo al trabajar el pecho y el abdomen. Colóquese a un costado de la mesa e inclinándose un poco, masajee el lado opuesto. (Si está instalado en el suelo, encuclillado sobre los muslos, puede aplicar este toque desde donde se encuentra. Basta que se incline un poco a la derecha cuando trabaje el lado izquierdo, y viceversa.)

 

 

Comience donde termina el muslo, desplácese hacia la axila y vuelva al punto inicial.

 

 

Imprima a sus manos un movimiento de frotación hacia arriba, manteniendo los dedos en dirección opuesta. Trate de alcanzar un ritmo lento, alternando las manos de manera que cada nueva frotación comience cuando la anterior esté a: punto de terminar.

 

 

Trabaje a ambos lados del torso, una vez de ida y otra de vuelta.

 

 

Nos trasladamos a la parte superior de la espalda, otra zona que con frecuencia concentra mucha tensión. Amase los músculos que, formando una curva, van desde el cuello a los hombros. Trabájelos suavemente entre el pulgar y los demás dedos. Masajee ambos lados al mismo tiempo.

 

 

Situado frente a la cabeza y ligeramente inclinado hacia adelante, aplique sobre la parte superior de la espalda una frotación en dirección a los pies, con movimientos rápidos y alternados de los pulgares. No cubra ni la columna ni los omóplatos mismos. Concéntrese primero en los músculos ubicados más arriba de estos últimos, y luego en los que se hallan entre ellos y la columna.

 

 

El “tirabuzón”, fácil una vez que se adquiere cierta destreza.

 

 

Sitúese a un lado de la mesa y coloque la mano derecha sobre el hombro derecho y la izquierda sobre el izquierdo, de suerte que los dedos de ambas manos apunten hacia la mesa.

 

 

Lentamente dirija los talones de ambas manos hacia la columna, comprimiendo con fuerza. Cuando estén a punto de encontrarse, hágalos girar en 180° de manera que los dedos apunten en la dirección contraria. Manteniendo el mismo ritmo todo el tiempo, la izquierda se dirige hacia el lado derecho y la derecha hacia el izquierdo; los antebrazos se cruzarán al pasar sobre la columna.

 

 

Continúe el desplazamiento de las manos sobre la espalda hasta que las puntas de los dedos hayan llegado simultáneamente a la mesa. Al mismo tiempo, lleve ambas manos un poco hacia abajo por la espalda (en dirección a los pies), de manera que la mano derecha encuentre la superficie de la mesa próxima a la axila izquierda, y la mano izquierda haga otro tanto en el lado opuesto.

 

 

Un toque sencillo, pero de sutil efecto.

 

 

Siga la línea de la columna desde el cuello al cóccix con el índice y el cordial de una mano.

 

 

Comience donde el cuello se conecta a la base del cráneo, usando las puntas de los dedos. Ejerza una presión moderada moviéndolos muy lentamente. Deje que los  dedos palpen la textura particular de cada una de las vértebras.

 

 

Eso es todo.

 

 

Termine con el toque siguiente.

 

 

Coloque la cara interna de los antebrazos sobre la espalda, a mitad de camino entre la parte superior de la columna y la inferior de las nalgas. Mantenga los antebrazos lo más próximos que pueda y levante las manos un poco hacia arriba y atrás, de manera que la piel del antebrazo se estire un poco. Luego separe los brazos comprimiendo con fuerza. Mantenga el movimiento con un ritmo uniforme hasta que uno de ellos haya alcanzado la parte superior de la espalda y el otro haya cruzado las nalgas. Levántelos, vuelva inmediatamente al centro de la espalda y repita el toque.

 

 

Después de pasar dos veces sobre la columna, inclínese un poco hacia adelante, baje los antebrazos, y aplique el mismo toque hacia el lado de la espalda opuesto al lugar en que usted se encuentra. En seguida, modifique su postura y aplique el mismo procedimiento sobre el lado más próximo de la espalda. Luego comience nuevamente desde el centro, pero esta vez trabaje en sentido diagonal, de suerte que mientras un antebrazo llega al hombro más próximo, el otro cruce sobre la nalga del lado opuesto. Concluya con un segundo toque diagonal, yendo hacia el hombro más distante ya la nalga más próxima.

Masaje en pies y piernas

Si hay alguna parte de nuestro cuerpo que merezca una atención especial, ésa es el pie, Psicológicamente es el punto en que experimentamos muestro contacto con el terreno que nos sostiene. Es donde sentimos, si tenemos la suerte de tener esa vivencia, que estamos “arraigados”. Además, desde el punto de vista de los músculos y los huesos, es una pieza muy delicada y compleja. Si pudiera quitarse la piel, se encontraría con que la estructura ósea de cada pie está compuesta por 26 huesos distintos. Pero lo más importante para los que practicamos masaje, es el papel que desempeña dentro del sistema nervioso. En la planta del pie se encuentran concentradas, literalmente, miles de terminaciones nerviosas cuyos extremos opuestos están situados en todo el resto del cuerpo.

 

 

Así podemos considerar el pie como un “plano” de todo el organismo. Ningún músculo, glándula u órgano (interno o externo) está desprovisto de un haz de nervios cuyos extremos opuestos no se encuentren anclados en el pie. ¿ Y esto qué significa? Sencillamente que al masajear el pie producimos un estímulo que afecta a todo el organismo. La correspondencia entre el pie y el resto del cuerpo es un asunto tan serio que se ha elaborado todo un sistema de diagnosis y curación a través del masaje del pie, llamado “terapia de zonas”.

 

 

Diremos algo más sobre esto más adelante. Baste por ahora saber que al masajear el pie, se está dando una especie de masaje “a distancia” en todo el cuerpo. Realice, por tanto, un buen trabajo, porque todo lo que haga allí tendrá mayores repercusiones.

 

 

Los toques para los pies se parecen mucho a los de las manos. Y, como también en esta última, se requiere poco aceite. Lo que le haya quedado en las manos después de masajear la pierna será más que suficiente.

 

 

1 Afirme el pie con la mano izquierda y  masajee la planta con los nudillos de la

 

 

derecha, empuñada. Describa círculos pequeños. Presione con fuerza. Cubra toda la planta incluyendo la zona correspondiente al talón.

 

 

* 2 Luego masajee la planta con las yemas de los pulgares. Afirme el pie con los otros dedos y trabaje con los pulgares describiendo pequeños círculos. Nuevamente cubra toda la planta. Hágalo en forma lenta y minuciosa. Recuerde que hay miles de nervios que conectan el pie con el resto del organismo. Si trabaja en el suelo, encontrará que éste es uno de los toques que le presenta mayor dificultad. De todas maneras, el procedimiento siguiente le ayudará: siéntese con las piernas cruzadas, mirando hacia la cabeza, y haga descansar el pie o la parte posterior del tobillo sobre su propia pierna o rodilla. También puede colocar un almohadón o un cojín grueso que permita mantener la pierna levantada.

 

 

* 3 En seguida, trabaje la parte superior del pie, usando los pulgares en la misma forma.

 

 

Nuevamente proceda con vigor y  minuciosidad. No deje ninguna zona sin masajear.

 

 

Cuando llegue a la mitad inferior del pie es decir, cuando se acerque al tobillo y talón le resultará más fácil usar las puntas de los dedos. Siga el contorno del hueso del tobillo -la protuberancia ósea que se encuentra a ambos lados- varias veces con los extremos de los dedos, trabajando ambos lados a la vez.

 

 

 4 Cuando finalmente llegue al extremo inferior del talón, levante suavemente el pie con la mano izquierda y trabaje el borde exterior con las puntas de los dedos y el pulgar de la mano derecha. Presione con fuerza.

 

 

5 Luego, tal como lo hizo en la mano, descubra los largos y finos tendones que recorren el pie desde la base del tobillo hasta cada uno de los dedos. Deslice con fuerza el extremo del pulgar por cada una de estas depresiones ubicadas entre los tendones. Comience en la base del tobillo y termine en el borde carnoso entre los dedos. Como para la mano, puede, si. quiere, comprimir ligeramente este borde apretando el índice contra el reverso mientras el pulgar pasa por el anverso. Trabaje cada surco una vez.

 

 

6 Apriete el pie tal como lo hizo con la mano. Cójalo con las dos manos, con las palmas sobre la parte superior y los extremos de los dedos ejerciendo presión sobre el centro de la planta. Procure que las palmas se toquen, así como también los dedos.

 

 

7 Ahora los dedos mismos. Afirme el pie con la mano derecha. Coja la base del dedo gordo entre el pulgar y el índice. Luego tire suavemente hacia afuera con un movimiento de tirabuzón hasta que sus dedos pierdan el contacto.

 

 

Trabaje cada dedo en forma sucesiva.

 

 

* 8 Termine con el pie tal como lo hizo con la mano. Es decir, hágalo descansar entre sus manos, teniendo una palma apoyada sobre la planta y la otra sobre la parte superior, y quédese inmóvil durante unos segundos. Concéntrese en sí mismo y tome conciencia de su respiración. Imagínese que su inhalación llega hasta sus manos, transmitiendo la energía que circula por su cuerpo.

 

 

PARTE POSTERIOR DE LA PIERNA

 

 

1 Desplazamiento. Cierre las manos en la parte superior.

 

 

Al mismo tiempo, pero con mayor lentitud, mueva la mano izquierda hacia la cara interior del muslo. Trate de coordinar los movimientos ( como en el caso anterior, esto requerirá un poco de práctica) de tal manera que la izquierda llegue al punto más bajo que cómodamente pueda alcanzar, justo cuando la derecha, abandonando la cadera, llegue a una posición paralela a ella. Luego lleve ambas manos, por los costados de la pierna, hacia el tobillo. Cuando se esté aproximando, trate de volverlos a la posición inicial sin interrumpir la fluidez del movimiento.

 

 

Repítalo dos o tres veces. Aplíquelo tantas veces como quiera entre los toques que siguen,

 

 

2 Este toque se denomina “torsión”.

 

 

Curve ambas manos y colóquelas juntas y con los dedos apuntando hacia el lado opuesto de la mesa, sobre la base de la pantorrilla, de modo que se amolden perfectamente a ella. Trate de tener el mayor contacto posible con la superficie de la pierna.

 

 

Describiré el toque primero como si lo viéramos en cámara lenta. Mueva la mano izquierda hacia abajo, en el sentido que apuntan los dedos, manteniendo el contacto con la pierna, hasta que llegue a la mesa.

 

 

Al mismo tiempo lleve la derecha hacia usted y hacia abajo, hasta que el talón de la mano toque la superficie de la mesa. Luego deslice ambas manos en direcciones opuestas, y así sucesivamente.

 

 

Acelere el movimiento y conseguirá el toque que hemos llamado “torsión”. Mantenga ambas manos cruzándose rápidamente en uno y otro sentido, y al mismo tiempo imprímales un movimiento ascendente a lo largo de la pierna. Aunque debe emplear una presión ligera, el movimiento debe ser tan rápido y vigoroso como pueda sin sacrificar la precisión. Mantenga las manos encontrándose en sus recorridos opuestos, con los pulgares siempre en contacto.

 

 

Continúe el toque hasta la parte superior de la pierna y luego devuélvase. Basta hacerlo una vez de ida y vuelta.

 

 

3 A continuación aplicamos a la pierna el mismo “vaciado” que hicimos en el brazo, Coloque las palmas de las manos sobre los costados de la pierna a la altura del tobillo. Trate de lograr el mayor contacto posible con la pierna con sus dedos tocando la mesa o inclinados hacia ella en un ángulo de 45° más o menos. Coloque ambos pulgares sobre la base de la pantorrilla, juntos pero apuntando en direcciones opuestas.

 

 

Deslice lentamente ambas manos hacia arriba sobre la pierna, apretándola suavemente con las palmas y los pulgares. Deténgase justo antes de llegar a la rodilla, y luego, con el mismo ritmo lento, pero sin presión, deslice las manos de vuelta hacia abajo. Los pulgares deben estar en contacto todo el tiempo que dure el movimiento.

 

 

Repita tres veces el proceso de ida y vuelta, ejerciendo presión sólo durante el movimiento ascendente. Luego continúe con el muslo y, comenzando junto a la rodilla, aplique el toque tres veces más. Al acercarse a la pelvis, el ancho de los muslos le hará separar los pulgares. Sencillamente júntelos de nuevo al retornar.

 

 

* 4 A continuación utilice las yemas de los pulgares para masajear los músculos gruesos de las pantorrillas. Presione firmemente moviendo los pulgares hacia adelante con frotaciones cortas y alternadas. Cubra toda la parte posterior de la pierna.

 

 

5 Con los dedos de una mano dé un masaje liviano sobre el área ligeramente hundida de la parte posterior de las rodillas.

 

 

Trabaje suavemente en círculos pequeños.

 

 

* 6 A continuación aplique la “frotación alternada ” sobre el lado interior del muslo, comenzando donde termina la rodilla. Retire las manos hacia arriba con frotaciones verticales lentas y alternadas. Comience cada frotación cuando esté terminada la anterior; inicie cada movimiento con toda la palma de la mano pegada a la piel y los dedos hacia abajo. Proceda con mano liviana, siguiendo un ritmo lento y uniforme.

 

 

7 Comience cada frotación un poco más arriba (es decir, más lejos de la rodilla) y deténgase justo antes de llegar a la pelvis. Luego devuélvase lentamente hacia la rodilla de la misma manera.

 

 

Si actuara de acuerdo con los deseos del que lo recibe, probablemente pasaría horas repitiendo este toque, pero bastan una o dos veces de ida y vuelta.

 

 

En seguida, utilice el “rastrillo”. Este es un buen toque casi para cualquier parte del  cuerpo. Personalmente prefiero usarlo sobre la parte posterior de las piernas, las nalgas y la espalda.

 

 

Separe los dedos de las manos, curvándolos un poco y dándoles cierta rigidez. Ambas manos deben tener un poco el aspecto de una garra. Comience en la parte superior de la pierna, o si quiere en la nalga, aplicando toques cortos y alternados. Continúe a lo largo de la pierna. Mantenga la posición de los dedos y utilice sólo las yemas en el  contacto. Trabaje en forma rápida y enérgica dando toques de 15 cm más o menos.  Trabaje sistemáticamente toda la pierna, tratando de cubrir todo lo que pueda de los costados de la parte posterior. Diríjalo sólo hacia abajo; por alguna razón, este toque no resulta grato aplicado en dirección contraria.

 

 

En cuanto haya llegado al tobillo, comience de nuevo desde la parte superior de la pierna y repítalo una vez más.

 

 

8 Termine levantando la pierna y doblándola hacia la nalga.  Busque el punto en que ofrece cierta resistencia a la flexión y luego, levemente, empújela entre dos y cuatro centímetros hacia la nalga y relaje la presión. Repita esta última parte varias veces. Si puede hacerlo sin forzar el movimiento, lleve el talón hasta tocar la nalga. Finalmente, vuelva la pierna a su posición inicial.

Sombras en el maquillaje

Sirven para modelar u resaltar los párpados, la elección del color o tono debe armonizar con el color de la vestimenta a llevar según la ocasión. Las hay de diferentes texturas cremosas, compactas, liquidas, crayones y acuasombras.

Hay tres pasos para el maquillaje de los ojos:

Iluminador: Se aplica con pincel y va desde la ceja hasta las pestañas. Siempre son de colores claros (blanco, beige, etc.).

Primera Sombra: Se aplica con pincel desde el borde de las pestañas hasta donde termina el párpado móvil, saturándolo y esfumándolo. Siempre es un poco más oscura que el iluminador.

Segunda sombra: Es de color mas intenso que la primera sombra. Se aplica con pincel de esponja en el párpado fijo, desde el lagrimal hasta el último tercio. Al llegar al último tercio subimos un poco hasta el quiebre del ojo. Se satura desde afuera hacia dentro.

DELINEADOR (DE FIBRA O LÍQUIDO)

Arriba: Se aplica desde el lagrimal y lo subimos en el último tercio del ojo.

Debajo: Se aplica por fuera del ojo, saturando desde afuera hacia el lagrimal, sin llegar a este.

COSMÉTICO PARA PESTAÑAS (RIMEL)

                                   Cumple la finalidad de oscurecer y curvar las pestañas, existen sólidos que se aplican con un cepillete o los fluidos en tubo que secan más rápidamente. También existen impermeables al agua o la las lagrimas (water pool), los que no debemos usar con frecuencia ya que se adhieren mucho a las pestañas y al quitarnos el maquillaje también salen las pestañas.

Arriba: Se sostiene con los dedos las cejas tirando hacia arriba, y se aplica con el pincel del mismo rimel por arriba y debajo de las pestañas bien saturado.

Debajo: Se pincela con la punta del pincel del mismo rimel.

LÁPICES LABIALES

                                   Para los labios se necesita diversos tonos o colores para combinar o que estén de acuerdo a la colorimetría del maquillaje. Durante el día recomendamos un tono mas claro y por la noche, la nota de color debe subir pues recordamos que la luz artificial absorbe el color. Antes de aplicar la barra o labial debemos delinear los labios y a la vez que corregimos el ancho dibujamos la boca.

Pasos:

Delinear: Se aplica el delineador sobre el contorno de la boca cerrada.

Rellenar: Se pasa el pincel en el labial y se aplica en la boca.

Fijar: Se aplica con brocha un polvo volátil blanco y luego se vuelve a delinear y rellenar. Así logramos mayor fijación y duración del labial.

BRILLO DE LABIOS

                                   Se debe aplicar sobre el labial aunque comúnmente se aplican solos. Existe una gran variedad de tonos desde el incoloro hasta los que armonizan con el tono del labial. El labial junto con el rubor es el toque de color del maquillaje.

RUBOR (COLORETE O BLUSH)

                                   El rubor sirve o se utiliza para dar color a las mejillas, realzar el maquillaje y modelar el rostro. Pueden ser de diferentes texturas como ser gelatinosa, liquida, cremosa y compacta. Los tres primeros se aplican antes del polvo volátil y los compactos como toque final del maquillaje. Se dibuja una línea imaginaria que va desde donde termina la ceja hasta el pómulo, y se aplica con una brocha.